Vital Serrano

Hace unos años, con el paso a la treintena, comencé a interesarme por la repostería. Recuerdo perfectamente el primer libro sobre recetas que compre y  que me abrió una ventana a la que jamas se me hubiera ocurrido asomarme de no ser por aquella lectura. Un día leí la palabra «fondant» y me pregunté a mi mismo que sería aquello… Poco después me encontré haciendo tartas de varios pisos y desde entonces vivo obsesionado con la pastelería. Cada tendencia que sale, cada nuevo contenido que descubro en las redes sociales llama mi atención.
Además, cada viaje que hago acaba teniendo unos días dedicados al arte de la repostería. Ya sea en Marruecos, Francia, Estados Unidos o Japón no pierdo la oportunidad de sumergirme un poco más en los sabores locales y maneras de elaborar los diferentes dulces.