Filloas de leche o crepes. Un postre fácil, rápido y muy versátil.

Crepes, filloas, no son iguales pero pero mas o menos nos hacemos a la idea del tipo de postre ante el cual estamos y que a todos nos gusta. Además lo que más me sorprende de este postre es que es tiene pocos ingredientes, es rápido y fácil de hacer. Además con tan solo un poco de azúcar el resultado es buenísimo y nos devuelve directamente a la infancia. A partir de ahí podemos añadir cremas, helado, confitura… ron! lo que quieras, vamos.

Ahora vamos a ver esta base, con esta receta te van a salir una 20 crepes pequeñas, y digo pequeña porque yo me ayudo de un aro metálico para que todas me salga del mismo tamaño, luego verás por qué, pero por supuesto es opcional, las puedes hacer directamente en una sartén, eso si, el truco es que sean muy muy finas, de lo contrario corremos el riesgo de que nos salgas tortitas.

Ingredientes:

2 huevos

30gr. de azúcar

100gr. de harina

30gr. de mantequilla fundida

250gr. de leche

El primer paso que vamos a hacer es batir los huevos con una varillas junto con el azúcar, cuando esté mezclado añadiremos la mantequilla fundida pero como decía al principio esto es opcional. Ahora vamos a tamizar la harina con la ayuda de un tamiz o un colador directamente encima de la mezcla de huevos, azúcar y mantequilla y lo mezclamos. En este paso se nos va a hacer un engrudo pero no hay ningún problema! porque al añadir la leche fría la harina se va a disolver perfectamente. Así que ahora añadimos la leche poco a poco hasta que toda la masa sea homogenea.

Paso dos. Tenemos la masa preparada y tenemos que decidir si la vamos a utilizar ahora o las vamos llevar a la nevera para utilizarla mas tarde. Pero como ya que estamos vamos a utilizarla ahora mismo.

Paso tres. Engrasamos una sartén y la calentamos a fuego medio o si es la en vitro y tiene 10 puntos de intensidad, pues al 6 o 7.

Paso cuatro. Vertemos un poco de masa en la sartén, dejándola caer muy despacio, yo por ejemplo me ayudo de una jarra y dejo caer la masa encima de una lengua de repostería y a su vez esta acabará en la sartén. Si lo hacemos bien se irá formando la característica forma de círculo, si es necesario cogeremos la sartén y la inclinaremos para que se distribuya toda la masa. Pasado un minuto mas o menos le saldrán una especie de burbujas en la superficie de la masa, es el momento de darle la vuelta con ayuda de una espátula y la mantenemos otro minuto más en la sartén antes de retirarla.

Paso quinto. Sacamos filloa o crepe de la sartén, la ponemos en una rejilla y espolvoreamos un poco de azúcar por encima. Repetimos este paso hasta que terminemos con toda la masa o las crepes que vayamos a tomar. Cada vez que retiremos una de la sartén la podemos poner bien la rejilla para que se enfríe o ponerla encima de la anterior para que el calor haga que se funda el azúcar y construir una torre.


Llegados a este punto podemos dejarlo aquí o podemos dejar volar un poco nuestra creatividad. Yo me he inspirado en los canutillos rellenos y en las tartas. En el primero tenía una crema pastelera de pera hecha y decidí enrollar las filloas o crepes y rellenarlos de esta crema y el resultado fue buenísimo. Pegaba estupendamente.

Después pensé en las tartas que en lugar de bizcochos llevan muchas capas finitas y un poco de crema y la decoré con un glaseado de chocolate.

Luego se me fue un poco la cabeza (como era de esperar) y añadí a la tarta una mouse helada de almendras y unos macarons de frambuesa…